VIVIR EN COMPAÑIA
Vivimos en mutua compañía por una razón. Los talentos con los que cada uno de nosotros ha sido favorecido nos producirán mayor goce si los usamos para beneficiar a muchas personas. Y cada uno de nosotros posee talentos únicos que se convierten en una carga si no los compartimos. Nuestro crecimiento y nuestro desarrollo personal dependen en parte de las aportaciones de aquellos que nos acompañan. Vivimos mejor gracias a la presencia de otros y a sus talentosas contribuciones en situaciones que nos afectan a todos. De la misma forma, los demás se ven igualmente beneficiados por nuestra participación positiva en sus vidas. Nos necesitamos mutuamente para disipar el dolor y la frustración de nuestra existencia. El hecho de compartir alivia la carga de un solo par de hombros y nos recuerda que ninguno de nosotros posee una carga que no resulte familiar para los demás. Reír juntos multiplica nuestro aprecio por la participación de otra persona en nuestras vidas. Cada aspecto de la existencia promete un mayor significado cuando se comparte abiertamente con otra persona. Incluso podemos decir que ningún hecho se integra realmente en nuestra vida si es experimentado en soledad. Hallaré el sentido del día de hoy en compañía de otros.
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